Lo que el 2010 le concedió a los Castro

Diario Las Americas 
Publicado el 01-11-2011

Lo que el 2010 le concedió a los Castro: ¡piña, mamey y zapote!

Por Anolan Ponce

Ñico Saquito (Benito Antonio Fernández Ortíz) fue un famoso compositor, guitarrista, y cantante cubano nacido en Santiago de Cuba en 1901. Sus composiciones fueron mayormente guarachas rebosantes de picardía, pero la más famosa de ellas es una guajira escrita en 1936, Al vaivén de mi carreta, una balada sentimental sobre la vida en el campo y el campesino que vive atrapado en él atado a la tierra. De su letra versificada proviene la siguiente décima:

Eh…vivo el año dando azote

a los bueyes y no extraño

que a la conclusión del año

piña, mamey y zapote, bien…

La canción se hizo tan famosa que “piña, mamey y zapote” se convirtió en parte del lexicón cubano, una frase usada en tono de burla para describir arduo trabajo que nada produce, metas no alcanzadas, o sueños irrealizables.

En 1961, durante la crisis de los cohetes entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, mientras los líderes de las dos superpotencias se enfrascaban en discusiones transoceánicas para evitar una conflagración mundial, Fidel Castro exigía que incluyeran cinco puntos de su invención en cualquier tratado entre las dos naciones. Con gran osadía aseguraba que la ausencia de alguno de ellos impediría que él autorizara el retiro de los cohetes soviéticos de Cuba. Kennedy y Kruschev se pusieron de acuerdo sin consultar en absoluto al dictador cubano, y los cohetes fueron desmantelados y enviados de nuevo a la Unión Soviética. El cubano, que tiene gran sentido del humor, repetía entonces en la calle que de los cinco puntos, al Comandante le habían concedido tres: piña, mamey y zapote.

La frase pega de nuevo ahora. Fidel, Raúl y la jerarquía que gobierna a Cuba comenzaron el 2010 con gran optimismo. Pensaban que pequeños gestos provenientes de la nueva administración demócrata en los Estados Unidos, tales como el incremento en las remesas y los viajes de cubanoamericanos a la isla sumados a una mayoría de ese partido en el Congreso norteamericano, garantizaban el levantamiento incondicional de todas las restricciones de viaje a Cuba. No solo ya contaban con el diluvio de dólares que esta medida les proporcionaría, sino con el acceso a los créditos internacionales que urgentemente necesitan para sobrevivir.

Entusiasmados con los vientos a su favor, alistaron figuras claves en el Congreso de los Estados Unidos quienes apoyados por poderosas organizaciones como los Farm Bureaus lograron llevar ante el Comité de Agricultura de la Cámara de Representantes el proyecto de ley Peterson-Moran que debe su nombre a los representantes Collin Peterson y Jerry Moran, demócrata y republicano respectivamente. Este proyecto de ley básicamente pretendía beneficiar a Cuba, modificando las regulaciones impuestas por la administración de George W. Bush concernientes a ventas de productos agrícolas a la isla y en particular las relacionadas con la definición de “pago por adelantado.”

Incluida en el proyecto de ley Peterson-Moran, sin embargo, había una cláusula que nada tenía que ver con las ventas agrícolas a Cuba. Obra de los representantes Bill Delahunt, demócrata, y Jeff Flake, republicano, esta cláusula era literalmente, “la gallinita de los huevos de oro”, la que rellenaría de dólares provenientes de turistas norteamericanos los cofres del gobierno de Cuba, levantando incondicionalmente todas las restricciones de viaje. El interés de Peterson-Moran y los Farm Bureaus de incluir la cláusula era obvia: Al proveer a Cuba con billones de dólares en turismo, el régimen tendría suficiente dinero para comprar más productos agrícolas en los Estados Unidos. 

La batalla en el Comité de Agricultura por excluir de la legislación la cláusula de los viajes se extendió por casi un año. Finalmente, en un voto muy cerrado y usando tácticas de coerción, lograron pasarla. Sin embargo, aún le faltaba un largo camino antes de llegar a la Cámara, donde prácticamente no tenía oportunidad de pasar gracias a la labor del U.S Cuba Democracy PAC. Desde el año 2004, este comité de acción política a través de su director y cabildero en Washington, Mauricio Claver-Carone, ha educado a los congresistas norteamericanos sobre la verdadera situación en Cuba y las consecuencias de un levantamiento incondicional del embargo. Tan buena ha sido la labor del PAC que aún con un Congreso demócrata les hubiera sido muy difícil obtener los votos necesarios en la Cámara.

Pero la sangre no llegó al río. La legislación quedó estancada en el Comité de Agricultura hasta después de las elecciones de este pasado Noviembre las cuales le dieron mayoría en la Cámara a los republicanos. Pasadas estas, sus proponentes decidieron abandonarla, determinando que otros asuntos de más urgencia tenían que ser resueltos antes de Enero cuando el nuevo Congreso se instalaría.

Mientras esta ofensiva tenía lugar en Washington, los Castro se embarcaban en otra importante misión en Europa: lograr que la Unión Europea cambiara la Posición Común la cual fue establecida por el Parlamento Europeo en 1996, y condiciona las relaciones con Cuba a su respeto a los derechos humanos y otras normas que garantizarían una transición a la democracia en la isla.

En la palestra pusieron al entonces Ministro de Relaciones Exteriores de España, Miguel Angel Moratinos, a través del cual el gobierno de Rodríguez Zapatero presionaba casi a diario a los parlamentarios europeos a un cambio incondicional en la Posición Común. La tarea no era fácil. El voto de los parlamentarios tiene que ser unánime, y países como Polonia, la República Checa, Hungría, y Alemania claramente se manifestaron en contra de cambiarla, pero esto no los descorazonó. 

La súbita muerte en prisión del prisionero de conciencia en huelga de hambre, Orlando Zapata Tamayo, y el clamor mundial que este hecho provocó unido a las heroicas marchas dominicales de las Damas de Blanco, convenció a los Castro que tenían que cambiar la estrategia y los forzó a negociar. ¡Cincuenta y dos prisioneros políticos a cambio de la Posición Común! 

No tuvieron éxito. Ni siquiera amparados con la sotana del Cardenal Jaime Ortega y Alamino. El pequeño gesto de humanidad fue visto mundialmente por lo que era: una jugarreta del gobierno de Cuba y de España para que se cambiara la Posición Común. Sin embargo, había que llevar la verdad a los que verdaderamente contaban; y mientras Moratinos continuaba cabildeando entre los miembros del Parlamento Europeo, cuatro mujeres cubanas de Miami cuyas organizaciones se han agrupado bajo la Asamblea de la Resistencia, volaron a Europa en una misión de diez días por nueve países.

La tarea de Laida Carro, Sylvia Iriondo, Anolan Ponce (quien subscribe) y Janisset Rivero acompañadas por los ex prisioneros políticos desterrados a España, Juan Carlos Herrera Acosta y José Gabriel Ramón Castillo era contrarrestar el esfuerzo de Moratinos denunciando en las cancillerías europeas la continua violación de los derechos humanos en Cuba, la falta de libertades, y las pésimas condiciones en las cárceles cubanas todo lo cual hacia inconcebible un cambio en la Posición Común. 

Una foto vale más que mil palabras. Los labios cicatrizados de Juan Carlos Herrera Acosta quien se cosió la boca 6 veces durante su encierro en las cárceles cubanas y las piernas de José Gabriel Ramón Castillo, grotescamente deformadas por una inflamación resultado del maltrato recibido en prisión, fueron el mejor testimonio sobre la naturaleza represiva y cruel del régimen cubano.

Desconocemos el peso que nuestras acciones o las de otra delegación de ex prisioneros venidos de España puedan haber tenido en las conciencias de los cancilleres; pero un mes después, el voto fue unánime: mantener la Posición Común.

Otro importante proyecto que los Castro tenían para este año era lograr el regreso a Cuba de los cinco espías condenados a prisión en los Estados Unidos. Para ello armaron gran revuelo y alistaron figuras del mundo artístico como los cantantes Juanes, Olga Tañón, y Miguel Bosé; el actor Danny Glover y el director Oliver Stone quienes pidieron a través de los medios de difusión la libertad de los cinco y acuñaron su firma en una carta dirigida al Presidente Obama pidiendo su excarcelación.

Tan seguro se encontraba Fidel Castro del éxito de esta campaña, que se atrevió a asegurar públicamente que los espías estarían de vuelta en Cuba para el 31 de Diciembre. Tampoco esto sucedió. 

El año 2010 no fue bueno para los Castro. Gastaron grandes recursos y energías en Washington para que la prohibición de viajes turísticos a Cuba fuera eliminada ¡y fallaron! Apostaron por un cambio en la Posición Común del Parlamento Europeo liberando a 52 presos políticos (11 aún están en prisión) ¡y nada lograron! Anunciaron el regreso a Cuba de los cinco espías ¡y se les aguó la fiesta! Todo esto merita la siguiente décima de mi propia inspiración:

Con gran aplomo y certeza

me atrevo a asegurar aquí

sin que amargura me brote

el 2010 solo otorgó a los Castro

¡piña, mamey y zapote!


Anolan Ponce


Directora, US Cuba Democracy PAC



Vice-Tesorera, M.A.R por Cuba


Una respuesta a Lo que el 2010 le concedió a los Castro

  1. Security dijo:

    Nice Blog with Excellent information

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