Presidio Politico

El Presidio Histórico

El llamado “presidio histórico” de la época castrista comenzó desde los días iniciales del triunfo revolucionario. Los primeros en ser condenados fueron los militares del despuesto gobierno. Entre éstos hubo muchos, se ha denunciado, que fueron ejecutados por acusaciones no confirmadas de asesinatos presuntamente cometidos durante la corta guerra civil de diciembre de 1956 a diciembre de 1958.

“A lo largo de la isla los pelotones de fusilarniento no cesaban de ejecutar. Fue en aquellos días que el capitán Antonio Nuñez Jiménez declaró que en lo adelante el año de1961, que había sido bautizado como El Año de la Educación, se llamaría El Año del Paredón. Y fue cierta supredicción”, narra en su libro Contra Toda Esperanza el ex prisionero Armando Valladares, quien permaneció 22 años en las cárceles cubanas.

En alguna ocasión, el entonces comandante Raúl Castro Ruz, hermano de Fidel y hoy presidente de los consejos de Estado y de Ministros de Cuba, dijo que “los esbirros que vamos a fusilar no pasarán de 400”, refiriéndose a los militares y funcionarios del gobiemo de Batista.

En 1960, durante un discurso ante la Asamblea General de la ONU, el guerrillero argentino Ernesto “Che” Guevara, unos de los principales líderes de la revolución cubana, reconoció la ola de fusilamientos con estas palabras: “Sí, estamos fusilando y seguiremos fusilando mientras sea necesario”.

La realidad es que no se conoce una cifra exacta de fusilados por razones políticas en estas últimas cinco décadas de la historia de Cuba, debido a que las estadísticas de las ejecuciones son un secreto absoluto, y en mayor o menor escala, los fusilamientos no han cesado hasta nuestros días.

Sin embargo, organizaciones como Memorial Cubano y el Instituto de la Memoria Histórica Cubana, ambas con sede en Miami, Estados Unidos, han recopilado nombres de por lo menos 12 mil personas ejecutadas en paredones de fusilamiento o asesinadas a sangre fría, durante los 50 años de régimen castrista.

Hechos reales del Presidio Politico Historico:

El médico cubano Julio Antonio Yebra le dio la mano a cada uno de los integrantes del pelotón de fusilamiento y les dijo que los perdonaba. La orden de fuego se confundió con su propio grito de condena al comunismo, y su cuerpo quedó sin vida atado al madero al que lo habían amarrado. Segundos después se escuchó el tiro de gracia.

En una de las enormes torres circulares que albergan las celdas del Presidio Modelo de Isla de Pinos, Cuco Muñiz y Armando Valladares conversaban frente a la celda 35 cuando una sombra humana se desprendió desde lo alto y se estrelló en el piso, más abajo. Era Jesús López Cuevas. Se había lanzado, en un arranque suicida, desde el cuarto piso. Estaba muerto.

Pedro Luis Boitel, ex candidato a la presidencia de la Federación Estudiantil Universitaria, creyó que el ser humano debía exigir respeto para sí mismo por cualquier medio. Empredió, junto a otros compañeros suyos, una tenaz huelga de hambre que tuvo repercusiones internacionales y silencios cómplices. Murió deshidratado el 24 de mayo de 1972, tras 53 días de ayuno en una prisión cubana. Antes había protagonizado otras huelgas.

Afortunadamente, Mario Chanes de Armas sobrevivió a aquel infierno, pero al precio de haber pasado 30 años en las cárceles del régimen de Fidel Castro, con lo que se convirtió en el hombre que ha cumplido la más larga condena a prisión, por razones políticas, en todo el mundo.

Chanes de Armas sufrió esa experiencia a pesar de haber participado junto con Castro en el asalto al Cuartel Moncada de Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953; de haber viajado en el yate Granma desde Veracruz, México, hasta las costas orientales, en 1956, para dar inicio a la lucha armada antibatistiana, y de haberlo sorprendido el triunfo revolucionario de 1959 en una mazmorra del régimen de Fulgencio Batista.

“Jamás he sentido odio ni deseos de venganza hacia nadie, jamás podré ser juez ni fiscal”, declaró en 1994 a Contacto Magazine Chanes de Armas, quien estuvo en prisión desde julio de 1961 hasta julio de 1991, acusado de planear atentados contra los dirigentes del gobierno de Castro.

El ex prisionero aseguró que nunca estuvo vinculado a ningún grupo que pretendiera asesinar a dirigente alguno. Hace pocos años, Chanes de Armas murió en Miami, Estados Unidos, olvidado por el mundo

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