Oscar Peña, no entiendes por que no quieres

RespetarLa publicación en Facebook por el disidente, periodista y activista de derechos humanos Oscar Peña del comentario a continuación, han colmado un vaso sin fondo.

¿QUIEN ENTIENDE A MIS CUBANOS DE MIAMI?
Han estado medio siglo siendo visitados por presidentes y candidatos que buscando su voto han visitado restaurantes exclamando “Viva Cuba Libre” y no se han visto críticas por esos show políticos o la utilización de los cubanos. Entonces un presidente de USA que no necesita el voto de los cubanos tiene el detalle de visitar a la virgen de los cubanos en silencio y lo descuartizan. Quizás ese desconcierto se trate de fanatismo de partido. Algo también dañino.

Con verbo hiriente y mal intencionado, solapadamente arremete contra del exilio POLÍTICO cubano. Para hablar del exilio hay que enjuagarse la boca. Basta de aguantar, vamos a responder el comentario insidioso como merece. El saco de seguro sirve a muchos, que se lo ponga quien le quede bien.
Oscar, el criticado exilio se inicia el mismo primero de Enero con el asalto al poder por los revolucionarios, que imponen el terror como remedios a los supuestos males políticos del país. Entre las barbaridades que hicieron destacan las ejecuciones extra judiciales. Una es la conocida como “Masacre de la Loma de San Juan”, en Santiago de Cuba. Sin juicios fueron ejecutados y enterrados en fosa común 72 hombres. Ocurrió el 12 de enero de 1959 por orden de Raúl Castro.
El 2 de marzo de 1959, en Santiago de Cuba, el Tribunal Revolucionario que juzgó a 43 miembros de la Fuerza Aérea de Batista, absolvió a todos los acusados, los declaro inocentes de las acusaciones. En alocución pública Fidel Castro expreso que eran culpables, que tenían que ser condenados, de inmediato son declarados culpables por un tribunal creado al efecto. Los integrantes del primer tribunal fueron juzgados y condenados por traición.
Quienes disentían o se oponían a semejantes actos, reclamaban juicios justos y respeto a los derechos, enfrentaron el pelotón de fusilamientos y la cárcel. Oscar, no se les llamo defensores de los derechos humanos o disidentes, sino batistianos y criminales.
Decenas de periódicos, estaciones de radio y televisión, fueron sometidas a la censura y las llamadas “coletillas revolucionarias”, los periodistas perseguidos. Mientras, la mayoría de los cubanos aplaudía, asistían a los actos de apoyo convocados por la dictadura. Hoy se denominan actos de repudio. Por temor y la persecución, cientos salieron al exilio. Si Oscar, son los que inician el exilio que usted critica.
Los principales integrantes del primer gobierno revolucionario, constituido a la caída de la dictadura de Batista e integrado por personalidades de todas las vertientes políticas, se distancian por las formas arbitrarias en que se lleva el país por los “revolucionarios”. De inmediato fueron perseguidos. Arengados por Castro y sus secuaces, se realizan actos de apoyo a la Revolución y rechazo a los traidores. Sucesivamente caen el presidente Manuel Urrutia Lleó, Pedro Luis Díaz Lanz, Jefe de la Fuerza Aérea, José Miró Cardona, Primer Ministro y Hubert Matos, comandante rebelde. Son tantos y tantos que enumerarlos es imposible.
El exilio aumento alimentado por quienes buscaban refugio por el acoso y peligros de sus vidas. Los exiliados no decaen en esfuerzos por terminar con la dictadura, se organizan y  denuncian los atropellos. En la isla se suceden los actos de apoyo con la participación de cientos de miles, incluso el número de asistentes en concentraciones en la Habana superaron el millón de cubanos.
A inicios de 1961, más de mil exiliados regresaron a luchar por la democracia en Bahía de Cochinos, se les acuso de mercenarios. A los alzados en armas en el Escambray, Oriente, Pinar del Rio y otras regiones, mayormente campesinos y ex oficiales del Ejército Rebelde, fueron calificados de bandidos, mientras continuo el apoyo a Castro
Oscar, el exilio que usted no termina por comprender, no desempaco las maletas, trabajo para subsistir y siempre en la mente el regreso. Cientos regresaron al suelo patrio a enfrentar con las armas en las manos a la dictadura, renunciando al sosiego, tranquilidad y seguridad del exilio. La mayoría murió en las acciones o en el pelotón de fusilamientos.
Con sacrificios se ganaron espacios económicos y políticos, se consiguió la ley de Ajuste cubano, creo Miami como ciudad y el respeto de los americanos. Los exiliados se quitaba lo poco que tenían para enviar ayudas a Cuba en los desastres naturales. El mismo exilio que con donaciones propicia la construcción del Santuario Nacional de la Ermita de la Caridad.
Sin preguntar acogió a todo el que llegaba, abrió sus brazos a los puentes de Camarioca y Mariel, lucho a brazo partido para traer los cubanos en terceros países. No olvido a los exiliados en Perú, los de la embajada. Los mismos que soportaron las marchas de apoyo a la Revolución y sufrieron actos de repudios. Recordara la “Marcha del Pueblo Combatiente” compuesta por Osvaldo Rodríguez. Un paréntesis, no padecemos vuestra enfermedad de ignorar para no reconocer que Osvaldo, ha sido el único de los recién llegados, que se ha disculpado por su actuación anterior apoyando la tiranía.
Usted no entiende por qué no quiere. Desde su llegada ha estado inmerso en quien sabe que. No ha cesado en lanzar dardos cargados de veneno y mala intención. Seguimos, se define opositor a la lucha violenta, sin embargo, no hay constancias de su oposición a las intervenciones de tropas cubanas “mercenarias” en EL Congo, Angola y Etiopía. Tampoco de condena al apoyo al terrorismo y presencia de grupos armados dirigidos por la Habana en suelo latinoamericano. No escribe de los asesinatos en Cuba, los desaparecidos, los presos políticos y la UMAP. Le tiemblan las manos.
Ha escrito en más de una ocasión que el creador del Comité de los Derechos Humanos en Cuba fue Ricardo Bofill, con ese nombre es cierto, pero ignora a los familiares de los asesinados, de los presos políticos y confinados de la UMAP, que en los 60 denunciaban los abusos. Desconoce a Humberto Medrano, Armando Valladares. Ignora a los que con valor y sacrificios, desde enero de 1959 denunciaron las violaciones de los derechos de los cubanos. Es lamentable que forme parte de los que por una u otra motivación, aun consideran que aquellos cubanos eran humanos pero sin derechos.
Conocemos una anécdota que demuestra como los exiliados cubanos reciben al que llega. Una tarde noche, fría y lluviosa de noviembre de 1988, llego Ricardo Bofill a Madrid. Enrique Trueba lo llevo a la calle Ponzano 28, sede del “refugio” que las Hermanas de la Caridad expulsadas de Cuba tenían allí, al frente estaba Sor Isabel. Bofill vestía un traje raído de tela fina color beige, temblaba del frio. Se le dio ropa apropiada, dinero, comida y un piso para vivir ¿Conoce usted quien proveía todo aquello? El EXILIO, que usted no reconoce.
El mismo que con amor y sin preguntar le recibió a usted, el de los Hermanos al Recate que tantas vidas salvaron y que cuatro jóvenes integrantes murieron asesinados en circunstancias que usted bien conoce. El mismo, se repite miles de veces, que ayudo a los refugiados en las bases de Guantánamo y Panamá. El exilio que con dolor conoce que en Tampa se refugian asesinos y altos colaboradores de la dictadura.
Los exiliados que para salir tuvieron que trabajar en el campo por largos periodos de tiempo, lejos de sus familias, rechazados por vecinos y amistades. Los que soportaron en las “peceras” del aeropuerto de la Habana, los abusos de las autoridades y la música insultante de apoyo a Castro, cantada por la vedette revolucionaria Rosita Fornes.
Exiliados que llegaron sin nada, a trabajar en lo que fuese, que estudiaron inglés y se superaron sin desempacar las maletas de cartón con las que vinieron. Siempre soñando con el regreso y añorando la Patria. Los que crearon los Municipios de Cuba en el Exilio, preservando la cubania y amor a la Patria para las nuevas generaciones. Mire a su alrededor, miles de banderas cubanas, nietos nacidos en suelo foráneo que a la pregunta de que son, responden cubanos. Es el exilio que critica y ataca.
Oscar, no entiende por qué no quiere. Su miopía le convierte en aliado de los intereses que quieren conseguir ventajas económicas y explotar a los cubanos, sin que importen los derechos, libertad y democracia de los más de once millones de cubanos que viven en la isla.
Extraña coincidencia la suya con los mal cubanos Alfy Fanjul, Carlos Saladrigas, Jorge Pérez y otros acaudalados personajes. Curiosamente no se les conoce participación en actividades por la libertad de Cuba. Si, que algunos han viajado a la isla en más de una vez para explorar posibilidades de negocios. Incluso, han asistido a fastuosas cenas con personeros de la dictadura en la fatídica fortaleza de la Cabaña, cenas y fiestas en el restaurante existente con vistas al foso de fusilamientos. El mismo en que cientos de cubanos murieron gritando ¡Viva Cristo Rey! Abajo el comunismo.
Oscar, no es hacer leña de ningún árbol, vendettas o recriminaciones, son verdades que no se pueden ignorar, el exilio merece y tiene que ser respetado. Es tiempo que te calles.

 

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