Quien fue el Che

Che, tennisEl inminente incremento de turistas norteamericanos a Cuba genera expectativas y suscita especulaciones en las ofertas que la isla les puede ofrecer. Playas, bellos paisajes y lo que queda de un país que fue el más desarrollado de Iberoamérica, también prostitutas, las famosas “jineteras”. La infraestructura urbanística del país permanece estacionada en los 50, decorada con viejos automóviles de la época, toques de costumbrismo y folclore autóctono. Está Fidel Castro y los geriátricos que sobreviven, pero, la figura más vista en la Cuba de hoy es la del Che. Es parte del paisaje y un símbolo de la revolución que se pinta en murales en toda la isla. Utilizado para atraer turistas, especialmente para la venta de artefactos que lleven impresa su imagen. Cada día los escolares cubanos inician sus actividades repitiendo la consigna: “Pioneros por el comunismo: seremos como el Che”. Sólo queda esperar quieran ser camisetas, monedas, libros, ceniceros, documentales, billetes, afiches, tazas, etc., que son la manera en que pueden percibir a un personaje tan macabro.
Pero el Che vende, ha sido convertido en una forma de generar divisas con su imagen, un artículo de consumo para la revolución por la que murió. Ernesto Guevara fracasó en sus aventuras guerrilleras, solo ha teniendo éxito después de muerto, en lo único que decía no creía, el capitalismo.
¿Quien fue el Che?
Alberto Benegas Lynch escribió en su libro “MI PRIMO EL CHE”, “En una oportunidad, una de mis tías me contó que de muy chico el Che se deleitaba con provocar sufrimientos a animales y, de mas grande, insistía en que la muerte (de otros) no era tan mala después de todo y que, en este contexto, se adelantó a la definición de Woody Allen: “morir es lo mismo que dormirse pero sin levantarse para hacer pis”. Desde chico se hace transparente su sadismo.
Dos amigos, Carlos “Calica” Ferrer y Carlos Figueroa, describen aspectos interesantes de su comportamiento en los primeros años de su vida. Ferrer facilito la primera relación sexual con la sirvienta de la familia. Destaca que se hizo habitual el mantener relaciones sexuales con las sirvientas que trabajaban en las casas de sus familiares y amigos.
Carlos Figueroa, amigo de la juventud en Alta Gracia, dice “Yo le puse El Gallo Rápido porque estaba comiendo en el comedor; y de momento al entrar la mucama (sirvienta) la obligaba a subirse sobre la mesa para hacerle el sexo desesperadamente. Después se deshacía de la infeliz, y continuaba comiendo como si nada hubiera ocurrido…”. Utilizo a las mujeres de inferior nivel social como objetos sexuales.
Permaneció alejado de la política en su juventud, actitud que contrasta con la de sus padres y su íntimo amigo Alberto Granado que se oponían al peronismo. Actitud que reconoce en una carta en que escribió “No tuve preocupaciones sociales en mi adolescencia, ni participé en las luchas políticas o estudiantiles de Argentina.” político más importante de la Argentina de esa época.
El Che y Maria del C FerreiraSu novia María del Carmen Ferreira “Chichina”, relata que el Che tenía una postura crítica con respecto a los militantes de izquierda, a los que acusaba de “sectarios y faltos de flexibilidad.”
El racismo de Che se hace evidente en estos comentarios en su diario de viaje : “Los negros, esos magníficos ejemplares de la raza africana que han mantenido su pureza racial gracias al poco apego que le tienen al baño, han visto invadidos sus reales por un nuevo ejemplar de esclavo: el portugués. El desprecio y la pobreza los une en la lucha cotidiana, pero el diferente modo de encarar la vida los separa completamente; el negro indolente y soñador, se gasta sus pesitos en cualquier frivolidad o en ‘pegar unos palos’ (emborracharse), el europeo tiene una tradición de trabajo y de ahorro que lo persigue hasta este rincón de América y lo impulsa a progresar, aún independientemente de sus propias aspiraciones individuales.” En la película “Diarios de Motocicletas” omiten esta observación del diario del Che.
El historiador Enrique Ros escribió en su libro “Ernesto Guevara: “En diciembre, en menos de 22 días lectivos, aprueba once materias. Quince, casi la mitad de los cursos necesarios para adquirir el doctorado, examinados y aprobados en apenas tres meses, sin haber asistido a clases ni a prácticas en todo el año con la probable excepción de las últimas semanas….Ernesto Guevara de la Serna tendría que haber asistido 25 horas diarias!!! en cada uno de los 66 días lectivos de octubre, noviembre y diciembre de 1952 para haber cumplido con los requisitos académicos del plan de estudios de 1937 vigente en 1948 cuando se matriculó en la Escuela de Medicina de la Universidad de Buenos Aires…. Ante estas nuevas contradicciones solicité copia del expediente académico de Ernesto Guevara….Se me comunico que la Facultad de Medicina no podía ofrecerme copia porque el expediente académico de Ernesto Guevara de la Serna había sido robado.” Siendo el Che un fotógrafo aficionado es inconcebible que no existan fotos de la graduación, ni testimonios de médicos graduados con él o alguna otra prueba de su graduación. Luce que su graduación de médico es un mito más sobre su persona.”
En agosto de 1953 desde El Cuzco escribió a su madre que en los ocho días que estuvieron allí, “El Chancho se baño solo una vez y de mutuo acuerdo, solamente por razones de salud”. Guevara en su diario boliviano en septiembre 10, 1967, escribe: “Se me olvidaba recalcar un hecho; hoy, después de algo más de seis meses, me bañé. Constituye un récord que ya varios están alcanzando.” Sus compañeros cubanos, debido a su falta de aseo personal, le pusieron el apodo de “bola de churre”.
En “Notas de Viaje” hizo la siguiente observación que llamó “Notas en el Margen”: “…y sé, porque lo veo impreso en la noche, que yo, el ecléctico disector de doctrinas y psicoanalista de dogmas, aullando como poseído, asaltaré las barricadas o trincheras, teñiré en sangre mi arma y, loco de furia, degollaré a cuanto vencido caiga entre mis manos…Ya siento mis narices dilatadas, saboreando el acre olor de pólvora y de sangre, de muerte enemiga; ya crispo mi cuerpo, listo a la pelea, y preparo mi ser como a un sagrado recinto para que él resucite con vibraciones nuevas y nuevas esperanzas el aullido bestial del proletariado triunfante.” Este joven, egocéntrico y presumido, en este comentario manifiesta su violencia retórica e ideológica. Esta observación también fue omitida de la película “Diario de Motocicleta”
Aquellos que intentan presentar al Che como un filántropo de firmes valores cristianos, la respuesta se la da en el fragmento de la carta que escribió a su madre el 15 de julio de 1956 desde una prisión mejicana: “No soy Cristo y filántropo, vieja, soy todo lo contrario de un Cristo, y la filantropía me parece cosa de… (palabra ilegible), por las cosas que creo, lucho con toda las armas a mi alcance y trato de dejar tendido al otro, en vez de dejarme clavar en una cruz o en cualquier otro lugar.”
En octubre de 1956 escribió a Tita Infante le comenta: “Por supuesto, todos los trabajos científicos se fueron al cuerno y ahora soy sólo un asiduo lector de Carlitos y Federiquito (en referencia a Karl Marx y Frederick Engel) y otros itos….Por otro lado te diré que tengo una cantidad de chiquilines de sexto año encandilados con mis aventuras e interesados en aprender algo sobre las doctrinas de San Carlos (eufemismo por Karl Marx)…. El tiempo libre lo dedico al estudio en forma informal de San Carlos.”
Hilda Gadea, primera esposa del Che, publica en su libro “Ernesto: Memorias del Che Guevara en Sierra Maestra”, la carta que él le enviara con fecha de enero 28 de 1957, en la cual se puede apreciar su disposición violenta y sádica en esta frase: “Querida vieja: Aquí, en la selva cubana, vivo y sediento de sangre, escribo estas ardientes líneas inspiradas en Martí.”
En la Sierra Maestra, el 18 de febrero de 1957 Eutimio Guerra, guía campesino es acusado de pasar información al ejercito, es enjuiciado y condenado a muerte. Sus compañeros no se deciden a pasarlo por las armas, y es cuando Che se adelanta, extrae su pistola matándolo de un disparo en la sien. El Che escribió en su diario: “…acabé el problema dándole en la sien derecha un tiro de pistola [calibre] 32, con orificio de salida en el temporal derecho. Boqueó un rato y quedó muerto. Al proceder a requisarle las pertenencias no podía sacarle el reloj amarrado con una cadena al cinturón, entonces él me dijo con una voz sin temblar muy lejos del miedo: “Arráncala, chico, total…. Eso hice y sus pertenencias pasaron a mi poder.” Posteriormente escribió en su Diario: “…ejecutar a un ser humano es algo feo, pero ejemplarizante. De ahora en adelante aquí nadie me volverá a decir el saca muelas de la guerrilla.” En una carta a su padre refiriéndose a dicha ejecución escribe: “Tengo que confesarte, papá, que en ese momento descubrí que realmente me gusta matar.”
Che y Raul Sierra Maestra (1)Marcos Bravo, dirigente del movimiento clandestino del 26 de Julio, escribe en su libro “La Otra Cara Del Che”, un soldado del gobierno de 17 años, capturado e interrogado por el Che, le respondió: “No he matado a nadie, comandante. Acabo de llegar aquí! Soy hijo único, mi madre es una viuda y me incorporé al ejército por el salario, para enviárselo a ella todo los meses….No me mate!”, el Che respondió “No me mate!–¿por qué? El joven soldado fue atado delante de la fosa recientemente cavada y fusilado.
Jon Lee Anderson, escribió en su libro “Che Guevara: A Revolutionary Life”. (New York: Grove Press, 1997) “La marcha del Che a través de la Sierra Maestra estaba sembrada de cadáveres de chivatos, desertores y delincuentes, hombres cuyas muertes había ordenado y en ocasiones ejecutado él mismo.”
El Che escribió en su diario en la Sierra Maestra, decenas de fusilamientos en los que participo, entre otros los de Filiberto Mora, dos soldados capturados a finales de mayo de 1957 acusados de chivatos, el soldado rebelde Cuervo en la zona de San Pablo de Yao y Vega de Yúa.
Chang acusado de robar y un campesino acusado de violador, fueron fusilados. Che escribió acerca de la ejecución: “Primero fueron ajusticiados el campesino violador y el Chino Chang, ambos serenos, fueron atados en los palos del monte…”. Dionisio Oliva, acusado de robar ganado y provisiones para los rebeldes, capturado junto a Echevarría, hermano de uno de sus compañeros del Granma. Oliva fue ejecutado y el Che también ordenó la ejecución de Echevarría por crímenes no especificados y anoto en su diario: “Tenía que pagar el precio.”
Carlos Franquí escribe en el libro “Diario de la revolución cubana”, en octubre “el maestro” también fue fusilado. “A este guajiro lo fusilan por aparentar haber sido asaltante del Moncada y tripulante del Granma y hacerse pasar por el Che en la zona rebelde, con el fin de seducir muchachas: ¿Quieren cosa más grande? –dice Fidel–. Fue directo, no se le hizo juicio. Lo fusilamos.”
El Che escribió en su diario el 27 de junio de 1958: “En la noche se llevaron a cabo tres fugas y una de ellas doble; Rosabal, condenado a muerte por chivato, Pedro Guerra, de la escuadra de Sorí, y dos militares presos. Pedro Guerra fue capturado; se había robado un revólver para la fuga. Fue ajusticiado”. El Dr. Armando M. Lago, fundador de Archivo Cuba, calculó 47 fusilamientos en la Sierra Maestra por la guerrilla, la mayoría guajiros. Con un principal ejecutor: el Che.
En enero de 1959 tras el triunfo de la revolución, fue nombrado jefe militar de la fortaleza de La Cabaña en La Habana, hasta septiembre del propio año. Su responsabilidad en los fusilamientos la confirma sus declaraciones en comparecencia en el canal 6 de la TV en febrero de 1959, “en La Cabaña todos los fusilamientos se hacen por órdenes expresas mías.” Su biógrafo comprensivo Jorge Castañeda, en el libro “Compañero: Vida y Muerte del Che Guevara”, escribe “se llevaron a cabo sin el respeto por el buen hacer de la justicia.”
Luis Ortega, en su libro ¡Yo soy el Che! relata lo que le dice a Duque Estrada: “Hay que trabajar de noche, el hombre ofrece menos resistencia de noche que de día. En la calma nocturna la resistencia moral se debilita. Haz los interrogatorios de noche. No hace falta hacer muchas averiguaciones para fusilar a uno. Lo que hay que saber es si es necesario fusilarlo. Nada más. Debe dársele siempre al reo la posibilidad de hacer sus descargos antes de fusilarlo. Y esto quiere decir, entiéndeme bien, que debe siempre fusilarse al reo, sin importar cuáles hayan sido sus descargos. No hay que equivocarse en esto. Nuestra misión no consiste en dar garantías procesales a nadie, sino en hacer la revolución, y debemos empezar por las garantías procesales mismas.”
El ex preso político Pierre San Martín, “Como asesinaba el Che Guevara”, El Nuevo Herald, describe un hecho del que fue testigo presencial, el asesinato a sangre fría de un niño entre 12 y 14 años de edad llevado a cabo por el Che Guevara en la fortaleza de la Cabaña en 1959: “…el crujiente sonido de la puerta de hierro se abrió, al mismo tiempo que lanzaban a una persona más al ya aglomerado calabozo…. ¿Y tú qué hiciste?, preguntamos casi al unísono. Con la cara ensangrentada y amoratada nos miró fijamente, respondiendo: por defender a mi padre para que no lo mataran, no pude evitarlo, lo asesinaron los muy hijos de perra.” Cerca del paredón donde fusilaban, con las manos en la cintura, caminaba de un lado al otro el Che. Dio la orden de traer al muchacho primero, y lo mandó a arrodillarse delante del paredón… El muchacho desobedeció la orden, con una valentía sin nombre le respondió al infame personaje: “si me has de matar tendrás que hacerlo como se mata a los hombres, de pie, y no como a los cobardes, de rodillas.” Caminando por detrás del muchacho, le respondió el Che: “con que sois un pibe valiente”…Desenfundando su pistola le dio un tiro en la nuca que casi le cercenó el cuello.”
Napoleón Vilaboa, miembro del Movimiento 26 de Julio y asesor del Che en La Cabaña, relata la ejecución de José Castaño Quevedo, director del Buró de Represión de Actividades Comunistas (BRAC), contra el cual no pesaban acusaciones criminales y al que llevo a la oficina del Che: “Mientras daba vueltas alrededor de su mesa y de la silla donde estaba el militar, Che sacó la pistola 45 y lo mató allí mismo con dos balazos en la cabeza.”
Stefan Bacie, escritor rumano en su poema “Yo no canto al Che”, refiere como este lo invito a acompañarlo para ver como se fusila en el paredón de La Cabaña. En los tres primeros meses de la revolución se realizaron 568 ejecuciones por fusilamiento en la Cabaña. El periodista Hart Phillips del el New York Times señala “400 en los dos primeros meses”.
Jorge Castañeda en su biografía sobre Guevara, menciona que el fallecido padre Iñaki de Aspiazu, vasco católico simpatizante de la revolución, habló de 700 víctimas. En el libro “Che Guevara: una Biografía,” Daniel James escribe que el Che admitió haber ordenado “varios miles” de ejecuciones durante los primeros años del régimen castrista. . Félix Ismael Rodríguez, ex agente de la CIA, que participo en la captura del Che en Bolivia, le dijo Vargas Llosa que se confronto al Che tras su captura recriminándole las “más o menos 2,000” ejecuciones de las que fue responsable a lo largo de su vida. “Me dijo que eran todos agentes de la CIA y no discutió la cifra.” En el libro “Yo soy el Che” Luis Ortega escribe que Guevara participo en la ejecución de 1,897 hombres al pelotón de fusilamiento.
En una carta escrita en mayo de 1959 a su amigo Julio “El Gaucho” Castro se despide con esta frase: “Un fuerte abrazo del que es llamado y que la historia llamará….CHE.” En una carta de Navidad a sus padres escribió: “Caminamos sobre la historia pura de la máxima categoría americana; somos el futuro y lo sabemos, nosotros construimos con felicidad aunque hayamos olvidado el afecto individual.”
El “héroe del pueblo”, desempeñó un papel capital en la instauración del campo de trabajo forzado de Guanahacabibes entre 1960 y 1961, campo destinado a quienes no estaba seguro de tener que encarcelarles. Los que habían cometido “crímenes más o menos graves contra la moral revolucionaria”, decía él. El Che no tuvo ningún escrúpulo en encerrar y condenar a trabajos forzosos a los individuos por medio de detenciones arbitrarias y sin juicio.
El Señor nos da una clave de discernimiento en la frase evangélica «Por sus frutos los conoceréis». (Mt 7,15-20)
«Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con disfraces de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos, pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y arrojado al fuego. Así que por sus frutos los reconoceréis.»

Referencias:
Arnoldo Varona: El Che en África Historia de un engaño
Ernesto F Betancourt: El Che fracaso como guerrillero
Humberto (Bert) Corzo: Che Guevara: Por La Boca Muere El Pez
Enrique Ros: Ernesto Che Guevara: Mito y Realidad
Jon Lee Anderson, “Che Guevara: A Revolutionary Life”. New York Grove Press, 1997
Ernesto Guevara: “Diarios de motocicleta: Notas de viaje por América latina”, Ocean Press, 2004
Ernesto Guevara: “Otra Vez: Diario inédito del segundo viaje por Latinoamérica.”
Carlos Franqui, “Diario de la revolución cubana”. Ediciones R. Torres, Barcelona, 1976
Álvaro Vargas Llosa, “La Máquina de Matar: Che Guevara, de Agitador Comunista a Marca Capitalista”, The New Republic, 11/7/2005
Pierre San Martín, “Como asesinaba el Che Guevara”, El Nuevo Herald, Diciembre 28, 1997.

Continua…

 

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